Noelia Cano, actual vicepresidenta de GETEII, nos trae el caso clínico titulado Manejo enfermero de un paciente viajero.
Claudia, una mujer de 34 años, azafata de vuelo y apasionada del yoga y el fitness, llegó a la consulta tras varios meses de molestias digestivas que comenzaron después de una gastroenteritis durante un viaje a Colombia. Su historia familiar incluía psoriasis e hipertensión en su padre, un detalle que, aunque discreto, ayudó a contextualizar su situación.
Tras las pruebas pertinentes, se confirmó un diagnóstico de enfermedad de Crohn ileal con patrón inflamatorio. El tratamiento inicial combinó budesonida en pauta descendente y un inmunomodulador, con buena respuesta. Sin embargo, un año más tarde, un nuevo episodio de gastroenteritis durante un viaje a Egipto desencadenó un brote que requirió ingreso y la intensificación del tratamiento mediante la combinación de inmunomodulador y terapia biológica.
Como parte del estudio prebiológico, Claudia presentó una prueba de PPD positiva, aunque con un Quantiferon negativo y una radiografía de tórax normal. Esto motivó la profilaxis con rifampicina durante nueve meses, acompañada de un seguimiento estrecho por Medicina Preventiva y educación enfermera sobre aspectos clave: evitar el alcohol, protegerse del sol y utilizar métodos de barrera debido a la posible interferencia con anticonceptivos hormonales.
Este caso refleja la importancia de un abordaje multidisciplinar en la enfermedad inflamatoria intestinal, especialmente en pacientes jóvenes, activos y con una vida laboral exigente. También pone de relieve cómo los viajes, los antecedentes y la adherencia a los cuidados preventivos pueden influir en la evolución de la enfermedad.